Hoy estudiamos los orígenes y evolución de la Casta Cabrera, de la que deriva el Encaste Miura.
Nos remontamos al siglo XVIII en la zona del bajo Guadalquivir, donde en tierras utreranas ubicamos la afamada ganadería de Cabrera. El arcense José Rafael Cabrera y Angulo (1738/1823), que aunque no fue el que formó la vacada, fue el que perfeccionó la misma. El que la inició fue su suegro y tío segundo de este, Luis Antonio Cabrera Ponce de León Luna, vecino y regidor de Utrera, el cual había adquirido reses bravas en 1740 a los frailes cartujos y dominicos de Jerez y Sevilla. José Rafael se casó en 1761 con su prima Bárbara Cabrera Ponce de León, que murió en 1786.
Estamos hablando de reses agresivas, poderosas y duras, que aguantaban muchas varas, correosas con ejemplares muy altos y cornalones. Estas características convirtieron a José Rafael en un ganadero de prestigio, tanto que José Vázquez las utilizó, junto a las suyas, para crear otra de las castas fundacionales de la cabaña brava.
La familia de los Cabrera habían tenido su ganadería en tierras de Dos Hermanas (Cortijo La Hermosilla) y Utrera (Cortijo Troya) entre otras.
José Rafael, después de un segundo matrimonio con Josefa Soler Blázquez, de Alcalá de Guadaira, se casaba en terceras nupcias con la también arcense doña Soledad Núñez de Prado y Ayllón de Lara. Al quedarse viuda heredaba la ganadería anunciándola como "Viuda de Cabrera". A su fallecimiento pasaba la ganadería a su hermana Doña Jerónima y al ser de avanzada edad confió la dirección a su sobrino Ildefonso Núñez de Prado y Góngora, el cual en los años 1850 y 1852 vendía la ganadería a un sombrerero de Sevilla llamado Juan Manuel Miura Rodríguez (1802-1854).
Por su parte, el sevillano Juan Manuel Miura había formado su ganadería el 15 de mayo de 1842 al adquirir reses de Antonio Gil Herrera y el 26 de julio de 1849 compraba un lote de 200 vacas y 168 machos a José Luis Alvareda, oriundas de Pedro Echeverrigaray, antes Hermanos Gallardo de El Puerto de Santa María. Juan Manuel Miura, sombrerero en sus inicios, casaba el 18 de diciembre de 1822 con la gaditana María Josefa Fernández cuando contaba con 20 años, siendo oficial sombrerero. De este matrimonio nacerían nueve hijos. Le fueron bien los negocios de textil, estableciendo taller en la Plaza de la Encarnación y calle Sierpes en Sevilla. Con 24 años se había presentado a los exámenes, abril 1826, para ser maestro sombrerero.
En realidad se puede considerar el primer ganadero de esta familia su hijo mayor Antonio Miura Fernández, para el que compró su padre la ganadería por su afición a los toros, convenciendo a su padre en invertir en comprar fincas y ganado bravo. Antes de comprar ganado bravo Juan Miura ya disponía de reses mansas compradas al ganadero Antonio Cáriga. La A y C del hierro actual responde a tales iniciales, que Antonio Miura decidió conservarlo para siempre en su ganado bravo. En vida de su padre ya gestionaba la ganadería en fincas como el cortijo Cuartos en Dos Hermanas y la dehesa Isla Amalia en Puebla de Río.
En 1856 en vida aún su madre, compraba 800 reses de la ganadería Francisco Taviel de Andrade, origen vazqueño. Este tenía un poder de su madre para efectuar tales compras.
Una de las aportaciones importantes de este ganadero fue la separación del ganado manso del bravo en 1869, a raíz de la muerte de su madre.
La fábrica de sombreros que había fundado su padre sería traspasada a su cuñado. Tras la muerte de su madre en 1869 hereda diez acciones de la Real Compañía del Guadalquivir y Canal de San Fernando, que era propietaria de Isla Amalia en las Marismas, que llevaba en arrendamiento la familia para albergar la ganadería. En 1893 moría soltero, continuando con la ganadería su hermano Eduardo Miura Fernández. Será este el que compre tierras en Lora del Río y traslade la ganadería a estas nuevas fincas. A su muerte sus hijos heredaron unas 3.000 hectáreas en tierras en esta localidad. Tanto Antonio como Eduardo fueron claves para el desarrollo de la ganadería.
Por tanto desde siempre han convivido en la ganadería los "Gallardos" y los "Cabrera", siendo predominantes estos últimos, hoy lógicamente muy mezclado. De ahí viene que por respetar la tradición de las líneas maternas, el hierro se coloca arriba del anca cuando la procedencia es Alvareda y abajo cuando el origen es Cabrera.
Morfología de las reses de Miura
Son los más altos de cuantos se crían en el campo bravo. La altura a la cruz es grande, zancudo y agalgado. Tiene gran desarrollo esquelético, con pesos entre los seiscientos y setecientos kilos.
Hocico ancho, ojos muy vivos, con encornaduras muy desarrolladas, con la particularidad de que el nacimiento de los cuernos es por detrás de la línea frontal, es decir, se dirigen primero hacia atrás y después se abren hacia afuera para terminar hacia adelante. Cuernos gruesos y también veletos, corniabiertos y capachos.
Su cuello es grande, flexible, musculado. Vientre recogido y extremidades delgadas y largas. Su pelo tiene una gran diversidad con predominio de negras, cárdenas, coloradas, castañas y tostadas.
Comportamiento
Suelen salir abantos, recelosos, tardando en fijarse en los toreros. En el primer tercio algunos son bravos y otros presentan mansedumbre. Entre lo uno y lo otro hay una amplia gama de graduación.
Durante los siguientes tercios suelen ser muy cambiantes. Toros que mansean en varas , mejoran y se entregan en la muleta, aunque siempre con dificultades.
En banderillas suelen ser muy complicados. Primero por la envergadura y segundo por la asombrosa soltura que tienen en el movimiento del cuello cortando la trayectoria y siendo muy peligrosos.
Muchos llegan a la muleta sin definirse, por los que los toreros deben estar muy hábiles para tener la maestría de someterlos en pocos muletazos. Si por el contrario, si se dan muchos pases de muleta aprenden pronto. Necesitan un torero con mucha técnica y decisión.
FAMILIA MIURA
Continuando lo expuesto anteriormente al fallecimiento de don Juan Miura Rodríguez, se anunció a nombre de su viuda la gaditana Dª María Josefa Fernández, y
de ésta pasó a su hijo mayor, don Antonio Miura Fernández (1824-1893).
A la muerte de éste, se hizo cargo su hermano don Eduardo Miura Fernández (1852-1917), casado con Dª Joaquina Hontoria García.
En 1917 la heredan sus
hijos don Antonio y don José Miura Hontoria, anunciándola: “Hijos de don Eduardo
Miura”. Lidiaron por primera vez el 10 de junio de 1917.
A finales de 1940, don Antonio y don José se la cedieron a su
hijo y sobrino don Eduardo Miura Fernández, que debutaba en Sevilla el 19 de Abril de 1941.
A su muerte en 1996, la heredan sus hijos don Eduardo y don Antonio
Miura Martínez, los cuales lidian a nombre de “Hijos de don Eduardo Miura”, y la gestionan en la actualidad. En
2002 la ganadería pasa a anunciarse como “Miura”.
Recordemos que D. Eduardo Miura Martínez ha sido Presidente de la RUCTL desde 2002 a 2009.
ZAHARICHE
Zahariche significa "Depósito de agua".
La presencia de la familia Miura en Lora del Río la situamos en el último tercio del siglo XIX, cuando Antonio Miura compraba a Juan Quintanilla, tío del Marqués de Saltillo dehesas como el "Viboral" y "Tinajero". Se convertía así en vecino de Manuel Gamero Cívico, propietario del chaparral y palmar de la dehesa de Zahariche. En 1903 Julio Muñoz de Morales compraba Zahariche, para en 1907 ser el ganadero Félix Urcola el propietario de esas tierras. En 1940 Eduardo Miura Fernández, a través de su mujer María de la Mercedes Martínez Fernández se hacía con Zahariche, de unas 500 hectáreas, a donde trasladaba su ganadería hasta hoy.
En 2022, fue galardonada con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, por parte de Ministerio de Cultura.
Divisa: En provincias verde y grana
Finca: Zahariche en Lora del Río
Procedencia: Miura
Representante: Antonio Miura Martínez
Antigüedad: 30/04/1849 en Madrid
Debut en Sevilla 1846
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Finca
'Zahariche' LORA DEL RÍO (Sevilla)
Antigüedad
30/04/1849
Con Eduardo Miura.
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| Herradero en Zahariche |
| Antonio Miura, Eduardo Miura hijo y Dávila Miura... |






