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miércoles, 10 de enero de 2024

Ganadero Eduardo Ibarra González. El hierro Y.

En todos los estudios y tratados de ganaderías de bravo siempre aparece la figura de Eduardo Ibarra González, como un eslabón entre el encaste  Murube y los nuevos  que se van formado a principios del siglo XX, como Santa Coloma y Fernando Parladé.

Hoy vamos a  conocer un poco más en profundidad a este ganadero, muchas veces olvidado y que tanto influyó en el desarrollo de muchas ganaderías en este pasado siglo XX.

Eduardo Trinidad Ibarra González nace en Sevilla en 1846, siendo el segundo hijo de José María Juan de Ibarra y Gutiérrez de Caviedes, primer Conde de Ibarra desde 1877,  y fundador de las líneas familiares sevillanas. José María Juan llegó a ser Alcalde de Sevilla en 1847 y uno de los creadores  de la Feria de Abril.

Eduardo Ibarra se casa en Sevilla en 1870 con Guadalupe de Pablo y Llorente, hija de Felipe de Pablo Romero y de María Josefa Llorente Carballo. No tuvieron hijos. Fallece en 1911.

En su faceta ganadera comentamos que compra en 1884 la mitad de la ganadería de Murube, en concreto el lote que por herencia de Doña Dolores Monge le  había tocado a su hijo Felipe Murube.



Este mantiene los caracteres de los murubes, dándole mayor alzada y finura. Logra abundantes éxitos hasta que se deshace de la vacada en 1904. 

Antes en el 1896 había vendido a José  Carvajal, vecino de Zalamea la Real (Huelva),  una considerable cantidad de reses que dieron grandes éxitos a toreros como Vicente Pastor o Machaquito. Luego toda esta ganadería onubense  pasaría al Marqués de Villamarta en 1914.

Es en el citado 1904 cuando una parte de la ganadería de Ibarra es comprada por el ganadero sevillano Fernando Parladé, que se presenta en Madrid el 24 de abril del referido año, siendo estoqueados por Antonio Montes, Bombita y Lagartijo.    Con el tiempo esta  línea Ibarra se extiende por varios encastes derivados de Parladé como Juan Pedro (Tamarón-Conde de la Corte), Núñez (Rincón), Gamero (Guardiola-Samuel Flores-Clairac), Pedrajas... 

La otra parte de la ganadería ibarreña queda en manos del Conde de Santa Coloma. Este le compra en 1905 a Manuel  Fernández Peña la reses de Ibarra que el año anterior había adquirido aquel.

En la vacada del Conde de Santa Coloma coinciden por una lado los "saavedreños" de Ibarra y por otro los "lesaqueños de Saltillo. Por tanto en esta ganadería observamos tres líneas: La línea Buendía (Saltillo), la línea Graciliano Pérez Tabernero (Ibarra), y la línea Coquilla (Ibarra). 

Hoy el hierro de la Y lo encontramos en la ganadería  "Santa Teresa" de la Real  Unión de Criadores de Toros Reses de Lidia, localizada en la finca del mismo nombre, en Alanís (Sevilla). Su represente es el ganadero Pablo Hernández Alonso. Procedencia Gamero Cívico-Juan Guardiola Soto.



Ganadería Santa Teresa. 2024


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